Durante mi estancia aquí, he sido capaz de
hacer mi pasatiempo favorito: viajar. Desde mi infancia siempre he querido viajar
por el mundo e ir en aventuras
emocionantes, llena con misterio y quizás un poco de riesgo.
Mirando hacia atrás en mis viajes en el curso de este semestre, me doy cuenta de que la niña que soñaba con caminar por
los Campos Elíseos se ha cambiado
mucho por las experiencias de
cinco cortos meses. Sin contar
los viajes fabulosos a través del campo catalán en lugares como Tarragona, Vilassar del Mar, y
Montserrat, sin incluir nuestra excursión
a través de España hacia su corazón,
Madrid, he estado en viajes increíbles a través de la
<< Continente>> como yo refiero en broma a Europa entre mis amigos. He corrido
a la cima de L’Arc de Triomphe, donde vi
la espiral de la ciudad en un diseño geométrico claro, entonces descendí en las catacumbas subterráneas de París, donde los huesos, la luz tenue, y los recordatorios de la muerte llenaron mis
ojos y mi mente. También
recuperé mi aprecio por la lengua francesa - que
no hablo en absoluto. Según
mi amiga que estudiaba en el programa de Trinity-in-Paris, el valor de decir bonjour no es algo que debe ser
subestimada. Más que un saludo sencillo, es un reconocimiento de la cultura francés
en los ojos de la gente francesa. Algunas personas en realidad sentirán ofendido si usted intenta iniciar una conversación inmediatamente en
inglés.
En Venecia, mientras que yo aprendía la
historia de los asesinatos y misterios en sus calles y canales numerosas y estrechas,
yo aprendí lo que significa estar sola,
no solitaria. Me fui a Venecia durante cuatro días
largos que yo necesitaba llenar con cosas que me apetecían. No tenía una guía, un
profesor, ni otras personas para ayudarme a crear un horario, buscar un hostal
y lugares de interés—nada. Mi viaje no era perfecto, tengo que confesar, pero me
dio un sentido de independencia nueva y una experiencia inolvidable. Me perdí
en las calles, subí una lancha a la isla de Murano, donde vi glass blowing (hacer vidrio) en vivo,
tomé una guía por Venecia en la noche, hallando un poco sobre la historia de la
Serenissima—la republica serenísima,
Venecia.
Después de pasar una semana en el paraíso de
la isla de Mallorca, una de las Islas Baleares, tengo que preguntarme sobre la
facilidad de viajar en los EE.UU a lugares preciosos. ¿Por qué no hay vuelos
tan baratos para viajar dentro de nuestro país? Puedo volar a Paris desde
Barcelona para un fin de semana para un precio bastante asequible, quizás bastante
barato si hago mis planes muy por adelantado. Para viajar desde Nueva York
hacia Florida, un vuelo dentro de un país, sin embargo, yo tendría que pagar un
precio exorbitante en comparación. ¿Por qué no hay las empresas como Vueling o
Ryanair (un poco terrible, pero…) en los EE.UU? ¿Qué permite a
las aerolíneas de bajo coste ofrecer
estos precios en Europa? Ahora,
no sé las respuestas, pero debemos pensar un poco. Viajar abre la mente y crea
preguntas para todos los aspectos de la vida.
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